Qué ver en Estocolmo

Si tienes 2-3 días libres, te apetece pasarlos viajando y ya has visitado las típicas capitales europeas, te presento una opción ideal: Estocolmo. Si bien es cierto que no es de las más cercanas ni económicas, es un destino muy cómodo; una ciudad para ser recorrida a pie y para disfrutar con calma, sin agobios ni masificación.

Puede que a muchos les preocupe el tiempo atmosférico, pero en la práctica no debe ser demasiado problema. Estocolmo es preciosa con los colores del otoño, como yo la vi, pero también debe ser alucinante con nieve y sol radiante, aunque éste no esté para nada garantizado en ningún país del norte de Europa. En este sentido sí que os aconsejaría tener en cuenta la estación simplemente por las horas de luz. En otoño-invierno anochece sobre las 3-4 de la tarde y, aunque sigue siendo posible cumplir con el itinerario, resulta mucho más agradable pasear, ya que como os he adelantado, todo está muy a mano para ir caminando. No obstante, yo compraría un pase de metro de un día para aprovechar y ver varias de las estaciones (Estocolmo tiene uno de los sistemas de metro más pintorescos del mundo) y visitar los lugares alejados como el cementerio de Skogskyrkogarden. Además, este pase también vale para algunos ferrys, con lo cual podemos tener la experiencia de ade ver la ciudad desde otra perspectiva.

Con todo esto, aquí os dejo los lugares que no os podéis perder divididos en dos rutas.

Ruta 1

Iglesia de Santa Clara: Recomiendo iniciar la ruta por esta iglesia, cerca de la estación central.  Es una de las más importantes de Estocolmo con una aguja de torre visible desde casi todas las partes de la ciudad.

Ayuntamiento: Es un edificio de ladrillo y aspecto industrial con una situación y vistas magníficas. Si os apetece, podéis visitar el interior con guía en sueco e inglés durante todo el año y en español también en verano por 80 SEK (7,6€) o 110 SEK (10,5€) dependiendo de la época. Si además queréis ascender a la torre, habría que pagar 50 SEK adicionales (4,80€). Es una visita que merece la pena tanto por fuera como por dentro,  ya que ahí es donde se celebran los famosos Premios Nobel.

Iglesia de Riddarholmen: En la pequeña isla de Riddarholmen (en español “el islote de los caballeros”), a la que se puede acceder por puentes, se alza la iglesia donde reposan los restos de los grandes monarcas suecos del pasado. Data del año 1.200 pero llama la atención  por su techo negro, construido en hierro forjado en el año 1835 tras un gran incendio provocado por un rayo. La entrada cuesta 50 SEK (4,80€), pero ojo porque cierra de diciembre a abril.

Palacio Real: Una parada clásica en las capitales europeas. En el caso de Estocolmo, el colosal edificio al alberga más de 600 habitaciones, 2 museos, las joyas de la Corona y una capilla. Varias de las estancias se pueden visitar pagando una entrada de 150 SEK (14,30€), pero se puede optar por ver solamente el exterior y disfrutar del cambio de guardia en el Patio de Armas a las 12:15 de lunes a sábado y a las 13:15 los domingos y festivos.

Gamla Stan: La joya de Estocolmo. Un casco histórico bellísimo, con una arquitectura deliciosa para caminar y caminar. Es muy pequeño, pero no os cansaréis de dar vueltas. En el destaca sin duda la plaza Stortoget, el estrecho callejón Marten Trotzigs (que nada tiene que ver con el resto del barrio) y la catedral de Estocolmo, Storkyrkan, donde se celebran las ceremonias de coronación, bodas y funerales reales. Esta última, además, es de entrada gratuita y posee reliquias importantes como una estatua de madera de San Jorge y el dragón, lo más visitado del templo.

Barrio de Södermalm: Cruzando el puente Katarinavägen desde Gamla Stan, llegaremos a Södermalm, el barrio de moda. Si sois fans de la saga Millennium, podéis buscar varias de las localizaciones de la película como el apartamento de Mikael Blomkvist, la casa de Lisbeth Salander o la redacción de la revista.

Ascensor de Katarina: En Södermalm, nada más cruzar el puente, tenemos este elevador que ofrece magníficas vistas de la ciudad a 38 metros de altura siempre que sus alrededores no estén plagados de gruas, como ocurrió cuando yo fui. El precio es de 70 SEK (6,70€).

Ivar Los Park: Para tener las mejores vistas de la ciudad  sin coste alguno hay que subir a este pequeño parque elevado. Parada obligada en Södermalm.

Iglesias: De paso y con tiempo, estaría bien echar un vistazo a las iglesias de Katarina, Sofia y Magdalena, también en el barrio hipster.

Ruta 2

Para esta segunda ruta sí que me haría con el bono de metro de un día. De esta mantera, lo empezaríamos con la visita a un lugar alejado del centro pero bastante diferente: El Cementerio en el Bosque.

Skogskyrkogarden: Un punto tan interesante como extravagante. Hace más de 100 años, los arquitectos Gunnar Asplund y Sigurd Lewerentz levantaron este complejo integrado en la naturaleza tras ganar un concurso de diseño. Actualmente, son más de 100.000 las almas que allí reposan, entre las que se encuentra la de la gran Greta Garbo.

Hötorget: Es una plaza comercial en la que se levanta un mercado de productos frescos y un edificio con diversos restaurantes y tiendas de comida local. ¡No os perdáis la sopa de pescado del Kajsas Fisk ni los bollitos de canela o cardamomo!

Plaza de Gustavo Adolfo: Allí encontraréis la estatua del Monarca y el impresionante edificio de la ópera sueca.

Riksdag: Cruzando a la pequeña isla de Helgeadsholmen podréis ver de frente el Parlamente Sueco, que ocupa casi toda esa superficie. U

Museo de Historia Medieval: un pequeño punto de interés gratuito que recomiendo visitar y al que se accede de manera subterránea. Dentro podréis aprender datos curiosos de la historia de la ciudad, reproducciones de antiguas viviendas, runas vikingas y hasta restos de un barco.

Kunsträdgarden: Volviendo sobre vuestros pasos y justo detrás de le ópera, encontraréis este parque donde se realizan distintos eventos según la época del año (mercadillos, pista de hielo, actividades para los niños….)

Skeppsholmen: A esta isla se accede por el famoso Puente de las Coronas, las cuales apuntan al Palacio Real. Una de las postales típicas. Si os interesa el arte, allí mismo está el Museo de Arte Moderno donde podréis ver de forma gratuita obras de Picasso, Warhol o Dalí. Desde la isla, es aconsejable tomar un ferry público para desplazaros, por ejemplo, a la Djurgarden, la isla de los museos en tal sólo 5 minutos.

Gröna Lund Tivoli: Un renovado parque de atracciones de finales del siglo XIX al borde del mar ¿Suena bien no? Tanto si vas a montar como si no, conviene darse un paseo por la zona, que es precisamente en la que os dejará el ferry si llegais a Djurgarden por ese medio. Sólo está abierto de abril a septiembre si la climatología lo permite.

Skansen: En la isla de Djurgarden está este enorme parque en el que se pueden ver reproducciones de casas y edificios típicos de la vida rural sueca, así como todo tipo de animales de la zona. Destacan sin duda los alces y los renos. Yo pensaba que estarían en libertad como por ejemplo los ciervos de Richmond Park en Londres, pero nada más lejos de la realidad. Los recintos eran cerrados y me arrepentí bastante de haber contribuido a eso si bien es cierto que es una ocasión excelente para aquellos que luego no vayáis a tener cargo de conciencia. El precio de la entrada es de 125 SEK (12€).

Vasa: Una maravilla. Este museo fue construido para albergar un mastodóntico barco de guerra que el rey Gustavo Adolfo mandó construir en el siglo XVII para ser el mayor de todos los tiempos. El caso es que se hundió en su viaje inaugural a 1 km de la ciudad y fue descubierto de nuevo en 1964 en muy buen estado gracias a la baja salinidad del Mar Báltico. Se restauró y se le dedicó el museo entero. No os podéis hacer una idea de las dimensiones hasta que no lo tengáis delante. Es magnífico. La entrada cuesta 130 SEK (12,4€) y merece absolutamente la pena.

Strandvägen: De vuelta a “tierra firme” desde el museo Vasa, os recomiendo recorrer toda la orilla por Strandvagen para que admiréis los magníficos edificios del barrio de Östermalm a la derecha y el puerto deportivo a la izquierda.

Metro: Estocolmo tiene un sistema de metro de lo más peculiar con estaciones que parecen pequeñas galerías de arte moderno. El billete sencillo vale… y uno sería suficiente para recorer las más destacadas.

  • Linea Verde: T- Centralen, Eriksplan, Fridhemsplan, Thorildsplan.
  • Linea Azul: Kunstradgarden, T- Centralen, Radhuset, Västra Skogen, Solna Centrum (línea 10) y Solna Strand (línea 11)
  • Linea Roja: Östermalmstorg, Stadion, Tekniska högskolan, Universitetet

Bonus Extra

  • Estocolmo no es una ciudad barata pero en cambio ofrece multitud de museos gratuitos. Además de algunos de los ya mencionados, estaría el Museo Nacional de Diseño y Arte, el Museo de Arquitectura y Diseño, el Museo de Historia, el Museo Estatal de Historia Natural, el Museo de Historia Martítima, el Museo del Mediterráneo, el Museo del Ejército, el Museo de la Economía… es decir, un sinfín de opciones según vuestros intereses.
  • Ya de pago, existen otros dos centros interesantes en la isla de Djurgarden: El Museo Abba, dedicado al celebérrimo grupo sueco (195 SEK – 18,60€) y el Junibacken (145 SEK – 14€ adultos y 125 SEK -12€ los niños), el museo de la Infancia con, atención, una reproducción de la casa de la mismísima Pippi Calzaslargas. Un más a tener en cuenta sería el Museo Nobel en la isla de Gamla Stan, que homenajea a los premiados con este prestigioso galardón así como a su creador, Alfred Nobel. El precio es de 100 SEK (9,50€).
  • En una ciudad de islas, una opción muy interesante es reservar un recorrido en barco entre las mismas si el tiempo acompaña. Hay multitud de precios y recorridos como este.

Una vez tengáis clara vuestra ruta y los puntos de interés que vais a visitar, os recomiendo informaros sobre la Stockholm Card y valorar si os compensa adquirirla. Incluye más de 60 atracciones de pago, autobuses y ferrys turísticos ilimitados y la posibilidad de añadir la tarjeta de transporte por un plus. El precio es distinto en función de la duración del pase; 24, 48, 72 y 120 horas. En mi caso, eché cuentas  no me salía rentable.

Con todo esto, ya tenéis material suficiente para planear una escapada a esta fantástica ciudad de cuento, donde seguro disfrutaréis de unos días inolvidables.

 

 

 

 

 

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2 respuestas a “Qué ver en Estocolmo

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