
No sé si fueron las fotos que veía de mi tía (azafata y guía turística) por todos los rincones del mundo, las historias que me contaba, o aquel libro de «Maravillas del Mundo» con el Taj Mahal en la portada que mis abuelos tenían en la mesa del salón y que yo leía una y otra vez cada vez que iba a su casa, pero siempre he sentido la necesidad de ver con mis propios ojos todo lo que nuestro planet tiene para mostrar.
Aunque de pequeña recorrí casi la totalidad de la geografía española, no fue hasta que cumplí los 13 años cuando puse un pie fuera de mi país por primera vez. Londres, una ciudad a la que tengo un cariño especial, fue el destino y sin ser un lugar exótico ni suponer un gran choque cultural, me hizo tomar consciencia de que hay demasiados lugares interesantes en el mundo como para estar siempre en el mismo. Desde entonces, no he parado de viajar, procurando hacerlo siempre de forma muy económica y sin renunciar a grandes comodidades.
Absorbo y recopilo información antes y durante cada nueva aventura y, tras años con la idea en la cabeza, he decidido compartirlo aquí con la esperanza de ayudar y hacer disfrutar a otros viajeros tanto como lo hago yo con sus experiencias. Debí empezar mucho antes porque ya contaba con bastantes destinos interesantes a la espalda, pero aún hay mucho mundo y vida para descubrir más y repetir otros tantos.
“El mundo es un libro y aquellos que no viajan sólo leen una página”San Agustín