Razones para ir a Indonesia y querer repetir

Indonesia. Solo pronunciar la palabra ya te transporta a un lugar lejano, exótico. A mí siempre me ha sonado a paz, a olas, a flores silvestres, frutas tropicales, templos y bailes. Era un país remoto que esperaba poder visitar en el futuro, cuando fuera “más rica”… hasta que un día hace unos tres años, vi una foto de Pulau Padar en un blog de viajes y dije: “Tengo que ir ahí” … Si una chica joven como la autora de aquel blog (que no recuerdo) se lo podía permitir, seguramente yo también. Empecé a tirar del hilo y … voilá, acabo de regresar del que ha sido el viaje de mi vida hasta la fecha.

Pulau Padar, con ella empezó todo

Este país que se ha catapultado a la cabeza de mi rangking personal junto con Grecia ¿Pero que tiene Indonesia?, pensaréis. Muy fácil: Indonesia lo tiene TODO.

Estas son las razones que me han llevado allí, que me harán volver y que espero que os animen.

Variedad

Con más de 17.000 islas, os podréis imaginar que apenas he podido conocer una ínfima parte del país. Java, Bali, Gili Air, Lombok y el Parque Nacional de Komodo son los lugares que he visitado, que no son pocos en apenas tres semanas, pero no fue nada fácil hacer la selección. De los destinos más típicos tuve que descartar el  sur de la isla de Borneo y sus orangutanes y las islas Nusa Penida y Nusa Lembogan, así que espero que no se me escapen en mi próxima visita. Me encantaría también bucear en la curiosa cultura funeraria de los Tana Toraja en la isla de Sulawesi, ir la desconocida y paradisiaca Karimunjawa y por qué no, al paraíso en la tierra, Raja Ampat, que hoy me parece tan remoto como en su día Bali y acabo de volver, así que ¿Quién sabe? Por supuesto, me encantará seguir descubriendo Bali y  Lombok, la cual espero que no cambie.

Lo que quiero decir con todo esto es que es un país que ofrece miles de alternativas  y combinaciones dependiendo de cuál sea el propósito de tu viaje, ya sea más centrado en playa, montaña, paisajes cultura, deporte, aventura, relax…

Playas increíbles

Las mejores que he visto en Asia están en el sur de Lombok…  Aguas turquesas, extensiones infinitas de arena blanca y limpieza, algo que no es muy común por esos lares. No iba con las expectativas altas para Gili Air y sin duda quedaron ampliamente superadas con playas de postal, aunque el interior de la isla sea otra historia.

Playa de Tanjung Aan, Lombok

A Bali no hay que ir esperando playas paradisiacas porque no las tiene, pero me sorprendieron también muchísimo. Pasé por algunas al este y al sur y estuve una tarde en la de Kuta, probablemente la más concurrida de la isla, y me encantó. Kilómetros de arena para pasear, aguas limpias, olas perfectas para iniciarse en el surf y bañarse, temperatura ideal y un atardecer de infarto.

Cultura muy rica

Indonesia es un crisol de culturas, el resultado de la mezcla de varias civilizaciones. No en vano, son 4 las religiones oficiales: Cristianismo (también Protestante), Hinduismo, Budismo e Islam y también se nota la influencia de Polinesia. Todo esto queda patente en la arquitectura, la gastronomía, las costumbres y el carácter de la gente, lo que convierte a Indonesia en un país muy variado e interesante. Saltar de isla en isla te da la sensación de haber cambiado de país.

Gastronomía deliciosa y natural

¡Cómo he disfrutado comiendo en Indonesia! Llevaba más de una semana allí y todavía no había repetido ningún plato. He comido todo tipo de carne, pescado, marisco, legumbres, fideos y frutas combinando restaurantes turísticos, puestos locales y hoteles y es la primera vez en un viaje a Asia en la que el estómago no me hace ningún extraño. En Gili, Bali y Lombok los alimentos son riquísimos, de calidad, naturales y muy sanos. Vamos, comida real, sin aditivos y sin procesar. Diría incluso que esta ola de comida sana y natural que está tan de moda en Occidente se ha importado de Bali, de hecho, muchos restaurantes especificaban en su carta que los productos utilizados eran de procedencia local y que no utilizaban aceites refinados para cocinar, sino coco de la propia isla.

Selecciñon de tapas indonesias en Warung BiahBiah, Bali

Levantarse con un desayuno compuesto de zumo natural, frutas exóticas cortadas, crepes de plátano o tortilla en la terraza del hotel con vistas a la piscina es el mejor despertar del mundo (¡y ya veréis cuando os diga el  precio!). Bowls de frutas, salsa de cacahuete natural, pescado fresco, cocos enteros, pollo y huevos de corral…. En serio, maravilloso.

Los mejores fondos marinos

Si te gusta bucear, Indonesia es tu lugar. A ella pertenece la mayor parte del Triángulo del Coral, el lugar con mayor biodiversidad marina del mundo. La visibilidad media es de 25-30 metros llegando incluso a los 50, y el agua tiene una temperatura de 27º durante todo el año. Komodo y Raja Ampat serían las estrellas de Indonesia en esta materia, ambos catalogados como los mejores lugares del mundo para bucear, pero todo el país es excelente.

Yo no tengo ni idea, ni intención de bucear a estos niveles. Me encantaría ver todo aquel mundo submarino pero me cuesta coordinar la respiración y sé me resultaría agobiante, así que queda descartado. En cambio, sí me atrevo con el snorkel y fue alucinante, teniendo en cuenta que no vería ni una ínfima parte de todo lo que esos mares esconden. En Gili Air disfruté muchísimo aunque no tuve la suerte de ver tortugas, algo que no es nada complicado, y un punto de lo más “random” en Komodo también me pareció increíble.

Templos diferentes

Únicos, auténticos. No se parecen ni a los chinos, ni a los árabes, ni a los hindús, ni a los budistas… Tanto los de Bali como los que he visto en la isla de Java, tienen una personalidad propia y una arquitectura que no se reproduce en ninguna otra parte del mundo.

Templo Ulun Danu Batur, Bali

Mención aparte merecen las casas particulares de Ubud, difícilmente distinguibles de los templos. Una maravilla pasear por los barrios más tranquilos.

Gente feliz

Son felices y se nota. Es cierto que la gente de Java no nos ha parecido tan cercana y alegre, pero en Bali y Lombok  han sido de lo más agradable y desinteresado. Te saludan por la calle, les gusta que seas tú el que se acerque a ellos y les entusiasma que te guste su cultura y sus productos.

Viven con poco pero no les hace falta más… allí no he sentido el acoso y persecución tan típicos del Sudeste asiático… Te dejan bastante en paz y si alguien te ofrece algo y no le haces caso, no insiste demasiado.

Fauna única

La fauna de Indonesia es una de las más pecularies. La estrella sin duda es el dragón de Komodo, el reptil más grande del mundo que sólo habita en las islas de ese parque nacional. Visité la isla de Rinca con una excursión y pude verlos en su hábitat natural mientras aprendía muchísimos datos curiosos sobre su especie.

Otro de los animales que más interés generan en los turistas es el orangután. Como os dije anteriormente, me quedé con las ganas de visitar la zona de Kalimantan en Borneo pasando un par de días en un klotok que recorriera la jungla. No se sabe durante cuanto tiempo será posible seguir realizando esta actividad… y es que, desgraciadamente, la deforestación de su hábitat por la explotación del terreno para producir el malísimo aceite de palma es una amenaza REAL para su especie.

Otro animal que me quedé con ganas de ver es el Flying Fox, una de las especies de murciélagos más grandes del mundo y además completamente inofensiva, pues se alimentan de fruta. Si hay suerte se puede ver algún ejemplar dormido de día en la isla de Bali o volando hacia la isla de Kalong en el parque de Komodo.

Por lo demás, vi fácilmente monos, otras especies de murciélagos, cangrejos ermitaños, todo tipo de peces ¡y hasta una pitón en el hueco de una cueva!

Decenas de volcanes

Un espectáculo de la naturaleza. 150 son los volcanes que tiene Indonesia, 75 de ellos activos, y he tenido la suerte de ver unos cuantos por tierra y aire y de asomarme al cráter de dos de ellos, el Ijen y el Bromo. El primero es el escenario de un fenómeno único en el mundo: El fuego azul. El segundo es simplemente lo más increíble que he visto en mi vida. Asomarme a su enorme cráter, escuchar su rugido…. Inolvidable. Os contaré más detalladamente ambas experiencias en futuros posts.

Inolvidable amanecer frente al volcán Bromo, Java

Me quedé con ganas de hacer al trekking hasta la cima del Rinjani… pero es algo que sin duda caerá en el futuro. Me conformé en cambio con bañarme en las espectaculares cascadas de sus faldas, una de las actividades que más me gustó y que recomiendo en Lombok.

Y este apartado no podría acabar sin mencionar las erupciones. Sí, pulular por islas con volcanes activos tiene sus riesgos y es que durante mi estancia en el país, el volcán Agung, el más alto de Bali con 3.031 metros, entró dos veces en erupción. En la primera expulsó una columna de humo y cenizas que obligó a cerrar el aeropuerto de la isla durante un día, y la segunda, escupió magma a 2km del cráter. Por suerte, ambas me pillaron fuera de la isla por cuestión de horas pero me gustó ver la naturalidad y sosiego con el que se tomaron allí la situación.

El Surf

Junto con Hawaii, Indonesia es la meca de este deporte. A mí personalmente me maravilla. Me parece una brutalidad ver vomo los surfistas se deslizan por todo tipo de olas, la fuerza de la naturaluza y su armonía con el ser humano.

Tuve la suerte de coger unas cuantas olas a nivel muy amateur en Lombok y me quedé con muchas ganas de hacerlo en Bali. Hay multitud de escuelas de surf a todos los niveles con alquiler de material y consejos de un monitor a precios muy bajos (alquilar una tabla me costó tan sólo 3,20€ al cambio durante todo el día). Si sois nuevos o principiantes, os aconsejo la playa de Selong Belanak en Lombok y la de Kuta en Bali, tienen las olas perfectas para aprender. Si ya tenéis más nivel, bajad al sur de Bali o aventuraros a visitar Sumatra o Sumbawa.

Los atardeceres

Los días que estuve cerca del mar pude disfrutar de unos atardeceres preciosos a pesar de que las nubes estuvieron presentes. Los tonos rosáceos de de los de Gili Air y la silueta de sus columpios son un “must” en todo viaje a Indonesia. También son típicos los del sur de Bali, concretamente desde los templos de Tanah Lot y de Uluwatu…. Yo me quedo con el que viví en la playa de Kuta… MAGIA.

Un día cualquier atardeciendo en Kuta, Bali. Sin filtros.

Podría seguir y seguir hablando de los encantos de estas islas, pero supongo que a estas alturas ya estaréis convencidos de que Indonesia es un destino que merece muchísimo la pena. Siento que he visto tanto y a la vez que me queda tanto por ver que no me cabe duda de que entre mis ansias de seguir conociendo todos y cada uno de los rincones del mundo, encontraré un hueco para volver y disfrutarla de nuevo.

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2 respuestas a “Razones para ir a Indonesia y querer repetir

  1. Que bellas fotos y que precioso lugar. Me gustaría visitarlo algún día! Me encanta tu blog. Mi sueño es hacer lo mismo que estas haciendo: viajando por el mundo!

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    1. ¡Muchísimas gracias por tu comentario! Tengo un mes de vacaciones al año e intento aprovecharlo al máximo y ahorrar todo lo que puedo para dedicarlo a esta maravilla que es viajar. Con organización, investigación y buena administración es posible… ¡Seguro que pronto estás cumpliendo tu sueño!

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