Pooh Hill Trekking. Día 4: De Ghandruk a Pokhara

El despertador sonó a las 9:00 y las agujetas no nos permitían mover las piernas con normalidad. Bajar cuesta menos, pero el cuerpo se resiente más. Hari Maya nos había preparado el desayuno que le encargamos el día de antes: un chapati con huevos fritos y té al limón, por un lado y té masala, huevos revueltos y un pan gurung por otro. Este pan es el típico de la zona y es ligeramente dulce.

Disfrutamos del delicioso desayuno en el porche y terminamos de preparar las cosas antes de despedirnos de Hari Maya. Pagamos un total de 3365R (26€) por la estancia y las comidas, siendo el alojamiento más caro de la ruta.

Emprendimos la bajada hasta Kimche por una pista por donde también circulaban ya otros vehículos… Nuestra idea inicial era llegar hasta Nayapul y coger el taxi allí, pero teniendo en cuenta que era el mismo precio hasta Pokhara y la paliza que llevábamos encima andando como Robocop, nos decantamos junto a Woo Ri por acortar el camino poniendo fin en Kimche. Aunque a los lados podíamos ver colinas y terrazas de arroz de un verde fosforito, el camino en sí era más urbano y el menos bonito del recorrido.

Tardamos casi una hora (hay que recordar que no íbamos muy rápido por el lamentable estado de nuestras piernas) y vimos un par de taxis, un autobús y un jeep, pero ningún turista con el que compartirlos. En autobús era una opción pero tardaba casi 4 horas, así que decidimos hacer algo más de tiempo hasta que apareciera alguien, ya que el conductor del jeep nos pedía 5000R (38€). Finalmente negociamos con un taxi 1800R (14€) para dividirlo entre los tres y nos pareció buena opción. Comenzaba la atracción… baches y más baches gracias a las malas carreteras (o la asusencia de ellas) y la temeraria forma de conducir de los nepalís. Poco rato después, como era lógico, reventamos una rueda. Estuvieron unos cuantos parroquianos intentando arreglarla, pero no tenían repuesto, así que vino otro taxi y nos cambiamos. Lo del dinero lo arreglarían entre ellos. También se subió con nosotros otro señor joven que no conocíamos de nada y que no paraba de hablarnos en un inglés del que apenas entendíamos palabra.

Cuando pasamos por Birenthanti, tuvimos que volver a enseñar nuestros permisos para que registraran la salida…. Y hora y pico después, llegamosal fin a Pokhara entre los aplausos de nuestros amigos de Recepción del Hotel Blossom. Qué gente más maja, de verdad. El total del trayecto en coche fue de 2 horas y media.

A lo tonto, ya eran más de las 15:30 e incomprensiblemente (o no, después de toda la paliza) el cuerpo nos pedía descanso. Woo Ri casualmente se hospedaba en el hotel del al lado y tenía quehacer unas gestiones, así que ella se fue a lo suyo y nosotros a descansar y comernos lo que nos había sobrado del trekking. Quedamos para la cena….porque resulta que, como nosotros, era una apasionada de la gastronomía. Nos había hablado maravillas de la de su país y se comprometió a buscar un restaurante en Pokhara en el que poder degustar la famosísima barbacoa coreana.

Después de ducharnos como es debido, descansar, hacer alguna compra y reorganizar maletas, sobre las 7 vineron Woo Ri y su monitor de parapente a nuestro hotel. En señor era un hombre interesantísimo de Manchester y compartimos con ellos una deliciosa barbacoa coreana en un restaurante de nuestra misma calle amenizando la cena con anéctodas y viencias de todos nosotros a lo largo y ancho del mundo.

La cena nos encantó, de primeras nos sorprendió el despliegue de entrantes y aderezos y después alucinamos con el sabor tan diferente de la panceta con el kimchi. El concepto (poner la parrilla en el centro mientras nosotros mismos poníamos la carne a cocinar) también nos pareció ideal. Además, con las bebidas (que fueron aguas y cervezas locales) sólo tocamos a 600R (4,65€) por persona. Nos hubiese encantado despedirnos de Nepal con unos riquísimos momos, pero creemos que no pudimos hacerlo de mejor manera… Una de las cosas que más nos enamoró del país, como ya hemos dicho, es el tipo de viajero que lo visita. Nada mejor que poner punto y final a nuestra estancia con un intercambio cultural como este: Dos españoles, una coreana afincada en Mumbai y un inglés a caballo entre Pokhara, Manchester y Turquía, disfrutando de una barbacoa coreana en el corazón de Nepal. Así de loco y así de maravilloso.

GASTOS DEL DÍA PARA 2 PERSONAS

– Desayuno + Cena + Hotel en Ghandruk: 3365R
– Taxi Kimche – Pokhara: 1200R
– Barbacoa Koreana: 1200R

Total: 5765R (44€)

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