Menorca Low Cost: Presupuesto e itinerario

Menorca es un paraíso cercano. Años deseando conocerla, pero teníamos que cuadrar el viaje fuera de temporada para que el presupuesto no se fuera de las manos y asegurar calor y se nos estaba enquistando. Por fin se dieron las circunstancias y reservamos el viaje para 5 días prácticamente completos a mediados del mes de junio.

Os cuento cómo lo organicé para que fuera lo más low cost posible sin perder comodidad, así cómo distribuimos los días.

Si bien es fácil encontrar vuelos económicos para Ibiza o Mallorca incluso en temporada alta, para la más oriental de las islas el presupuesto se incrementa.

Teniendo en cuenta esto, de entre todas las combinaciones de días posibles, decidí salir un sábado y regresar un miércoles, que siempre suele ser más económico.

Reservamos unos dos meses y medio antes y tuvimos que usar dos compañías distintas para coger unos horarios cómodos que nos dejaran aprovechar casi todo el día de ida y de vuelta sin que el presupuesto se disparara.

 Madrid – Mahón con Ryanair: 157,42€ para dos personas, pagando además una maleta de mano de 10 kg (ya sabéis que en las compañías low cost ya sólo se incluye una mochila pequeña).

Mahón – Madrid con Iberia: 87,50€ los dos. En este caso sí se incluía maleta de mano de 10kg para cada uno + mochilas.

Total vuelos: 244,92€ (122,61€/persona).

Las calas más bonitas de la isla están en el suroeste, así que tenía pensado buscar alojamiento por esa zona, entre Cala en Blanes y Cala Blanca. Finalmente, reservamos un apartamento en un complejo con piscina en esta última zona. Es un sitio tranquilo, con un paseo marítimo, una cala bonita y varios restaurantes  a buen precio.

Apartamentos Cala Blanca (4n): 221 € a través de Agoda.

El complejo y los apartamentos son sencillos , sin ningún lujo y además no les vendría mal una renovación, pero estaban limpios y tenían todo lo necesario. Además un puntazo es que en la recepción te prestan una sombrilla para toda la estancia.

Podíamos haber abaratado más esta partida pero quisimos reservar un alojamiento con piscina… aunque finalmente no llegamos a usarla. 

Total alojamiento: 221€ (110,50€/persona)

Aunque a las calas más famosas se puede llegar en autobús desde Ciutadella, es imprescindible para ir a tu aire y ganar tiempo.

Lo alquilamos con Record a través de Rentalcars, siempre con seguro a todo riesgo, dejando una franquicia en tarjeta de crédito de 900€ que luego nos devolvieron sin problema.

Total 5 días: 130,79€ (65,39€/persona)

En gasolina hicimos unos 400km (se dice pronto) y fueron unos 40€.

Total gasolina + coche: 170.79€ (85,39€/persona)

Como solemos hacer muchas veces, alternamos compras en supermercado  y restaurante. El desayuno, salvo un día que decidimos hacerlo en Can Marc (Ferreries), lo hacíamos en el apartamento, para la comida alternábamos picnic en playa y restaurantes y para cenar, lo hicimos siempre fuera.

Gastos supermercado: 36€

Gastos restaurantes: 261,80€

En general, salvo un día que se nos antojó un arroz en la playa que nos cascaron 70€ por la comida, no nos pareció un sitio caro y fue una sorpresa, porque íbamos preparados para lo contrario. Solíamos comer muy bien (y bastante) por 30-40€ los dos.

Total comida: 297,80€ (148,90€/persona).

Teniendo en cuenta todo, el presupuesto total del viaje fue de 934,51€ (467,25€ por persona). Nada mal para ser uno de los destinos más exclusivos de España.

Como ya os he contado, teníamos 5 días. No pretendíamos conocer la isla entera (además pensábamos y esperamos volver) pero sí conocer las playas más espectaculares (hice un listado en este post) y los lugares que nos parecían más atractivos teniendo en cuenta nuestro lugar de alojamiento y ruta, tratando siempre de optimizar los trayectos.

Llegamos al aeropuerto de Mahón a medio día. Recogimos el coche, comimos algo rápido en McDonald’s y nos fuimos directos a la cercana cala de Binidalí, en el sureste de la isla. Al final de la tarde, cruzamos toda Menorca hasta Cala Blanca, donde teníamos el alojamiento. Hicimos una compra en el super antes de llegar, nos instalamos y cenamos de raciones en el restaurante No ni ná.

Desayunamos en el apartamento y fuimos hacia el norte de la isla. Allí disfrutamos toda la mañana de Cala Pregonda, tras ir andando desde Binimel-là. Después nos dimos un homenaje comiendo un arroz en su chiringuito. Por la tarde fuimos a la playa de Son Saura del norte (hay otra al sur), que nos gustó muchísimo. De vuelta al alojamiento, hicimos algo más de compra en un supermercado y acabamos cenando el la pizzería Il Vespro, en el paseo de Cala Blanca.

De nuevo desayunamos en el apartamento y esta vez nos dirigimos al Arenal de Son Saura del Sur, dejando el coche en su parking. Paseamos  por las playas de Banyul y Bellavista, que son una absoluta pasada, y emprendimos una caminata  de 40 minutos por el litoral hasta llegar a Cala Turqueta, una de las más famosas de la isla y a donde se puede llegar también en autobús y en coche, pero el parking se llena a primerísima hora. Disfrutamos ahí gran parte de la mañana y después emprendimos el camino de vuelta, parando a mitad en la cada de Es Talaier, una de nuestras favoritas y mucho más tranquila y vacía que la anterior. Comimos ahí un picnic y por la tarde deshicimos el resto del camino andado para terminar de nuevo en Bellavista, donde nos dimos otro baño. Cogimos el coche, compramos unos helados y nos acercamos a Cala En Brut para presenciar los saltos de la gente. Tras una parada técnica con ducha en el alojamiento, fuimos a ver el atardecer al faro de Artrux y cenamos por la zona.

Esta vez desayunamos en Ferreries, concretamente en la cafetería Can Marc para probar sus dulces. Después nos dirigimos al parking de Cala Mitjana y bajamos andando hasta la misma. Una vez allí, preferimos continuar andando hasta Mitjaneta, que nos enamoró; fue nuestra absoluta favorita y pasamos ahí el resto del día a la sombra de los pinos, con picinic incluido. Ya por la tarde, regresamos alojamiento y después nos marchamos a Ciutadella, dando un agradable paseo por el centro histórico y puerto par acabar cenando en Café des Pou.

En nuestro último día, dimos cuenta de las sobra s para desayunar, recogimos todo y nos fuimos hacia cala Galdana para intentar aparcar. Una vez hecho, iniciamos una ruta de 2km por un sendero para terminar en Cala Macarella, pero preferimos continuar hasta Macarelleta que aunque estaba a rebosar, nos gustó más. El camino de una a otra por la montaña tiene las mejores vistas de la isla. Ya hacia las 3 de la tarde, volvimos a Macarella, comimos en el chiringuito Susy’s y tras un rato de reposo en la playa deshicimos el camino andado por la mañana, cogimos el coche e hicimos una parada técnica en Es Mercadal para comprar unas ensaimadas que llevar a casa del famoso Can Pons. Para finalizar, fuimos al bonito pueblo de Binibeca Vell, cerca del aeropuerto y cerramos el viaje con un agradable paseo.

Os animo a planificar esta fantástica escapada. Ya veis que con una buena planificación, sale un viaje asequible de lo más pintón.


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